jueves, 13 de enero de 2011

Carnavalero mediático

Hace unas semanas se daba a conocer que se batía el récord de inscripciones para el Concurso Oficial de Agrupaciones de Canto del Carnaval. En total iban a ser 52 agrupaciones, entre murgas, comparsas y cuartetos. Un número histórico que a todos los aficionados alegraba y nos hacía presagiar un concurso competido y reñido.
Tras finalizar el periodo de inscripción, la Fundación Ciudadana del Carnaval de Málaga emitía el siguiente comunicado:

"La Fundación Ciudadana del Carnaval de Málaga informa de que tras detectar anomalías en las inscripciones de algunos de los componentes de las agrupaciones de canto del concurso oficial se ha decidido por parte de la Junta Directiva no admitir a concurso a cuatro de las 52 agrupaciones, siendo dos de ellas murgas y dos cuartetos. Además, de tres bajas voluntarias, con lo que la participación a concurso queda finalmente en 45 agrupaciones."

Lo de las bajas voluntarias es una incidencia que, desgraciadamente, suele ocurrir. Por un motivo u otro, hay agrupaciones que a última hora desestiman su participación en el concurso. En cambio lo de "las anomalías en las inscripciones de algunos componentes...." era algo que daba pie a las especulaciones.
Tras hablar con varias partes, hemos podido saber que la no admisión a concurso de estas cuatro agrupaciones se debe al detonante de una fricción entre miembros de un grupo. Uno de los más importantes autores y murguistas de la ciudad se propuso este año hacer doblete por lo que pretendía presentar a su murga de siempre y a un cuarteto, modalidad poco usual en el Carnaval malagueño en los últimos años. En principio, contó con dos monologuistas de la ciudad, con cierto renombre en el mundillo profesional del humor, y con un cuarto componente. Este último anda a caballo durante todo el año entre Cádiz y Málaga, teniendo cierta relación con gente participante en el Carnaval gaditano.
Según parece, en uno de los primeros ensayos de este nuevo cuarteto, el último en llegar se presenta queriendo acaparar todo el protagonismo e imponer sus ideas y su forma de hacer, apoyándose en que él entiende más que los demás, ya que su buena relación con carnavaleros de la Tacita de Plata le dan ese plus.
Los otros tres integrantes deciden que eso no es lo que quieren. Que ellos tienen en su pensamiento hacer algo que, sin salirse de los cánones del carnaval, tenga un sello especial, por lo que deciden exponerle a este componente que no cuentan con él, y que prefieren quedarse en un trío antes que romper con su idea original.
El cuarto componente, antes de entender la situación y asumir el criterio de la mayoría fundadora del grupo, aprovecha que tenía información privilegiada y conocía de primera mano las intenciones del autor y murguista -en cuanto a su murga y cuarteto, ya fuera en el tipo a representar, nombre de la agrupación, etc. - se presenta en la Fundación Ciudadana del Carnaval e inscribe a cuatro agrupaciones con los nombres que conocía y que previsiblemente se utilizarían por su verdadero autor.
La intención no era otra que hacer la puñeta y vengarse de alguna manera de lo que él pensaba que había sido un menosprecio hacia su persona.
La Fundación, a la hora de aceptar una inscripción, como requisito indispensable, demanda una documentación con los nombres de las personas que compondrán dicha agrupación, acompañada de fotocopia del DNI de cada componente. Para afrontar tan importante salvedad, entrega nombres y documentos que consigue, según la información de que disponemos, de un torneo de fútbol de aficionados celebrado en una conocida barriada malagueña hace algún tiempo.
El autor y murguista original pone en conocimiento de la Fundación la dudosa estrategia para querer arrebatarle sus ideas y los nombres de sus agrupaciones. La Fundación decide investigar y verifica todo lo anterior. Contacta con algunos de los inscritos y confirma que no tenían ni idea de que sus nombres y las fotocopias de sus DNI estaban siendo utilizados sin su autorización para este menester. Incluso, y como anécdota, aparece como uno de los murguistas inscritos el futbolista Apoño, jugador del Málaga.
La Fundación, que ya dispone por escrito por parte de algunos de los suplantados la confirmación de que desconocían su participación en el tema, y ante la gravedad de los hechos, ha informado y ha puesto en manos de quien compete la documentación, por si hubiera lugar a depurar responsabilidades.
El implicado en este intento de fraude ha sido sancionado con cinco años de suspensión para participar en cualquier acto de carnaval organizado por la Fundación.

Trasluce de los hechos un desconocimiento de la Ley Orgánica 15/1999 de 13 de diciembre de Protección de Datos de Carácter Personal, que tiene por objeto garantizar y proteger, en lo que concierne al tratamiento de los datos personales, las libertades públicas y los derechos fundamentales de las personas físicas, y especialmente de su honor, intimidad, y privacidad personal y familiar.

1 comentario:

Anónimo dijo...

lo que deberian es haberlo incluso denunciado por utilizar los documentos nacionales de esas personas ajenas a la idea de este personajillo... y si kiere que se vuelva pa su casa en cadiz e imponga sus cosas alli.. que seguro q el cuarteto en este caso trio no le echara en falta ni mucho menos y q se prepare seguro pq el repertorio de estos algo le tendran guardado jaja

ER PACO