lunes, 8 de febrero de 2010

La calle y el futuro son nuestros


Aunque yo sé que pueda parecer “políticamente incorrecto” decirlo, yo siempre he sido más de concurso y de teatro que de calle. Lo reconozco. Yo soy un enamorado de la concepción del Carnaval en su vertiente coplera. Y no hay mejor sitio que el escenario de un teatro y el contexto de un concurso, para disfrutar y apreciar las obras y los repertorios que representan cada año las agrupaciones. Si yo fuera de Tenerife, Venecia o Río de Janeiro no estaría escribiendo ahora mismo para un periódico en el mes de Febrero. Os lo aseguro. Y que conste, que después de los años que llevo, me he encontrado a muchos en el camino con el mismo pensamiento ¡eh¡.
Pero, dejadme que me explique y desarrolle mi teoría. Que piense esto y además ose a decirlo públicamente, no quita que admita que el futuro de nuestra fiesta está en la calle. Sí, está en la calle, porque es donde mejor podemos “vendernos”. Sólo hay que apreciar el número de medios de comunicación que le prestan atención al Carnaval, y algunos de qué manera. Os remito a que oigáis el pasodoble de la Murga “Asociación Rociera: Mandelitá Colorá” referente a la televisión municipal Onda Azul, en él se resume todo. El futuro está en la calle porque es casi el único sitio donde nos pueden ver y escuchar. Los medios no se implican y encontrar una entrada para el Cervantes es misión imposible. Es en la calle donde podemos terminar enganchando a esos jóvenes que con ciertas inquietudes pueden terminar enamorándose de esta fiesta. Con el trabajito que cuesta encontrar un guitarra para una agrupación, ¿es que en Málaga no hay gente que toque la guitarra? Seguro que cientos.

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