martes, 24 de febrero de 2009

Sin complejos, pero aprendiendo...

Todo buen aficionado al Carnaval que concebimos en el sur -es decir, al de las coplas- no cabe duda de que la mayor referencia que ha tenido durante mucho tiempo ha sido el de las agrupaciones gaditanas. Desde que el Carnaval de Málaga retomara su actividad allá por los primeros años ochenta, el espejo hacia donde todos hemos mirado ha sido la 'Tacita de Plata'.
Uno de los precursores del renacimiento en nuestra ciudad de esta fiesta fue Miguel González, 'el Cabeza', quien afortunadamente prestó su servicio militar en Cádiz, donde se enamoró de esta fiesta y de su idiosincrasia, para de alguna manera importarla a nuestra ciudad. Y digo afortunadamente porque conociendo su perseverancia y su tenacidad quién no dice que si hubiera hecho la mili en el Regimiento de Montaña de Jaca, no estaríamos ahora discutiendo sobre un concurso de jotas y bailes regionales aragoneses. A pesar de sus meteduras de pata (quien esté libre de pecado que tire la primera piedra), hay que reconocerle que si hoy estamos hablando de todo esto, en parte es gracias a él.
En estos años de Carnaval reciente en Málaga, hemos pasado por distintas etapas. Recuerdo que hubo una época en que hablar de las agrupaciones gaditanas y de todo lo referente a las mismas en el mundillo carnavalesco de Málaga era como nombrar al diablo. Queríamos ser más malagueños que la calle Larios, y al igual que cuando se hablaba de la Feria y la Semana Santa, las comparaciones con otras ciudades hacían acto de presencia. Curiosamente, en muchos casos, esos carnavaleros que más renegaban de Cádiz y de su Carnaval, eran los que más cassettes de chirigotas y comparsas gaditanas llevaban el la guantera de su coche.
Felizmente, pienso que todo esto se ha superado. Las nuevas generaciones que han aterrizado en nuestro Carnaval han bebido tanto de una fuente como de otra. A mí nunca me gustó lo que llegué a conocer de la obra de Diego el Bollero. ¿Acaso me convierte esto en ser menos malagueño? Pero también tengo que decir que nunca soporté una cinta entera de Paco Alba. Mis raíces fueron otras. Yo tomé mis primeros sorbos de Carnaval con las comparsas del Puerto, míticas Raza mora, Simios, etc... y con las comparsas de Antonio Martín, pero igualmente comencé a disfrutar de esta fiesta con Los soldaditos de Miguel "el Cabeza", y con Los cosacos de Fernando Benitez.
Los modelos cambiaron. La labor desempeñada por Canal Sur en pro del Carnaval de Cádiz, y sobre todo Internet, han acercado de una manera extraordinaria al aficionado cualquier información al respecto. ¿Qué autor, murguista o comparsista malagueño se atrevería a decir ahora que no ha disfrutado con Martínez Ares, Juan Carlos Aragón, el Selu o el Yuyu?Estas nuevas generaciones que ahora representan nuestro Carnaval tienen la suerte de haber conocido de cerca la obra de estos autores, pero a la vez de haber comido en el mismo plato con sus compañeros de Málaga: Maxi, David, Sergio, Guti, Antonio Carlos, Zumaquero, Pariente, Pepe León y tantos otros. Por favor, que no se me malinterprete, no se trata de hacer comparaciones ni de querer salvar las distancias, que haberlas, haylas; no nos engañemos ni llevemos el chovinismo a su grado más extremo. Repito, eso ya está superado. Pero pienso que el espejo que hemos tenido en Cádiz ha servido y ayudado para que hoy seamos un poquito o un mucho mejor. Y todo hay que decirlo: últimamente están coincidiendo muchas ideas y tipos, sacados aquí en Málaga, que al año siguiente vemos sobre las tablas del Falla ¿Alguien habló de complejos?
Esta semana se están celebrando las semifinales del COAC gaditano. Y hay que reconocer que el nuevo formato de concurso ha sido todo un acierto. Esta última fase nos está haciendo disfrutar de tres sesiones que son auténticas finales anticipadas. El que sean sólo tres agrupaciones por modalidad las que accedan a la Gran Final parece ser que ha desencadenado que los autores afilen sus plumas e hilen muy fino a la hora de redondear sus repertorios. Este año no se habla de ninguna agrupación que destaque sobre las demás, la denominada 'pelotazo', debido, creo, a que es tanta la igualdad entre las punteras, que es difícil encontrar esa destacada.
Ya que he hablado de lo que nos ha servido el Carnaval hermano para hacernos avanzar, sin querer extrapolar un concurso ni un formato a otro ya que el número de agrupaciones no nos permitiría hacer algo parecido, ¿por qué no podemos pensar en una final en Málaga, con tres o cuatro agrupaciones por modalidad? Ya que si a las cinco agrupaciones finalistas actualmente por modalidad, le sumamos murga infantil, homenajes, Pito de Oro, y demás actos protocolarios, más deliberación del Jurado y entrega de Premios, nos colamos a las seis de la mañana como este año. Al menos, sería una noche más cortita y, quizá, quién sabe, también nuestros autores, al comprobar lo caro que puede estar el pase a la final, tendrían una relación más estrecha con sus musas.
No pretendo desatar ninguna polémica ni discusión inútil. Es simplemente una humilde y sincera opinión que puede abrir debate al respecto, lo cual, te posiciones de un lado o de otro, pienso que también nos haría seguir creciendo y continuar siendo mejores.

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