miércoles, 23 de enero de 2008

La difícil labor del Jurado

Para la gente del Carnaval esta noche es noche de estar pegado a la radio. Se acerca la hora de oír lo deseado por cualquier agrupación: “estoy en la finá”. Y cuando por fin llega el momento en que Miguel González (foto), en nombre de los miembros del Jurado “dicta sentencia” y da lectura de los elegidos para la gloria, se desata en la plaza del Cervantes la alegría para unos y la zozobra para otros. Entonces es cuando algunos deciden tomarse el último “pelotazo” antes de irse a dormir y alabar la buena labor del Jurado, mientras otros empiezan a desfilar calle abajo con la desilusión en sus rostros, acordándose de algún que otro familiar de dicho tribunal.
En mis años de Carnaval, he sido miembro de un Jurado en dos ocasiones, una en Vélez-Málaga hace muchos años, y otra en el Rincón de la Victoria el año pasado. (Si hay alguien que cuando lea esto se le ocurre la “feliz” idea de que lo pudiera ser en Málaga, que se vaya olvidando, ni loco, jajajaja…) Bueno a lo que iba. Recuerdo que la primera vez que lo fui, quise ceñirme tanto a las puntuaciones y a lo establecido que al final, cuando vi los resultados no me lo creía, y tuve que volver a cambiar parte de lo puntuado porque no se acercaba para nada a lo que yo consideraba justo. En el Carnaval del 2007 volví a formar parte de un Jurado, en la modalidad de murgas, y esta vez no quería que me volviera a pasar lo mismo, así, que me olvidé de llevar las puntuaciones a rajatabla y decidí que lo que debía hacer era escuchar a la agrupación en su totalidad y después considerar qué tipo de sensación me había transmitido. Ya habría tiempo luego para puntuar en cada casilla lo que viera oportuno.

Con esto que estoy comentando no pretendo cambiar la manera de obrar de ningún jurado, ya que cada uno es libre de puntuar como le venga en gana, ni por supuesto influir en ninguna decisión, ¿quién “cojones” soy yo para eso no? Lo que en realidad quiero decir, y a ver si soy capaz de explicarme bien, es que en este tipo de concursos no se mide ni se califica quién corre más rápido, quién salta más alto, ni quién lanza más lejos. Pienso sinceramente que simplemente es una cuestión de gustos. Creo que no es justo decir: “esta comparsa es mejor que aquella”. Habría que decir: “esta comparsa me gusta más que aquella”. ¿Porqué en cuántas ocasiones, hemos disfrutado de agrupaciones con unas condiciones y cualidades inmejorables en sus voces y en sus instrumentos, y sin embargo cuando han desplegado su repertorio, hemos pensado que “ni fú ni fa”? Y por el contrario hemos oído agrupaciones que sin tener una técnica exquisita, sin embargo nos han puesto “los vellitos de punta” o nos han sacado la mayor de las carcajadas. ¿Podríamos decir que la primera es mejor que la segunda? Quizás sí. Pero no creo que se trate de eso. Por eso considero que la decisión del Jurado habría que analizarla desde ese punto de vista. ¿Y si a esas personas le gusta más la segunda que la primera? ¿Se están equivocando? Yo pienso que no.


Habría que tener en cuenta otros muchos detalles, por supuesto, pero sólo pondría un ejemplo. Imaginaros que una agrupación lleva un pasodoble al Rey que “quita las tapaeras del sentío”, bien escrito, bien desarrollado, bien concluido, e interpretado por la agrupación con un despliegue de voces impresionante y una puesta en escena maravillosa. Pero ahora resulta que hay un miembro del Jurado que es Republicano, jajaja… ¿Cómo debe puntuar? ¡¡¡ Ojú qué liassso…!!!

Que Dios Momo reparta suerte.

1 comentario:

Anónimo dijo...

pues ahi te dejo un fallo personal...
COMPARSAS
por arte de magia
la mision
el gran musical
la biblioteca
el guardian de la palabra
MURGAS
los maestros liendres
y a que hora salgo yo??
los enganchaos
pa viae er mio
hasta los zojos

este es en mi humilde opinion mi resultado hacia la final aunque todo puede cambiar pasado mañana

Fdo.. fcopv