lunes, 21 de enero de 2008

El Cervantes: un premio para los copleros

Cantar en el Teatro Cervantes, de por sí, ya es un premio para cualquier murguista o comparsista. Los aplausos y los vítores entre esas cuatro paredes suenan de una manera especial, al igual que el silencio o la indeferencia duelen mucho más que en otro emplazamiento. Considero que la actual estructura de concurso está bien diseñada con el hecho de presentar repertorio en el Teatro Alameda. Lugar donde se hace una primera selección o criba, que bajo mi punto de vista en algunas ocasiones queda corta. Desde mi humilde opinión y sin querer entrar en polémicas pienso que aún siguen pasando al Cervantes agrupaciones sin la calidad suficiente para obtener ese “premio”. Entiendo que el pase a semifinales se hace más, pensando en rellenar con seis grupos los cuatro días que el Ayuntamiento ofrece el Teatro, que haciendo un verdadero examen a los méritos ofrecidos por ciertas agrupaciones.
Es “políticamente correcto” decir que todo aquel que se sube a un escenario merece un respeto. Pero soy de los que piensan que el que verdaderamente se merece un respeto es el público, que por cierto paga su abono o su entrada. Entiendo que a todos nos gusta ver sobre un escenario, y si es sobre el Cervantes mejor, a nuestros amigos, nuestros primos, nuestros hermanos, nuestros hijos, etc… pero creo que en nuestro Carnaval estamos siendo demasiado benévolos en este aspecto.
En ocasiones se habla de echar el telón a las agrupaciones que no “den la talla”. Yo en esto nunca he estado de acuerdo siempre que no sea por una alteración grave del reglamento. Me explico. Si las bases del concurso, por ejemplo dice que una murga se compone de 15 componentes como máximo, no puede salir a escena con 20 tíos cantando; o si se percibe que hay verdaderos indicios de plagio musical, en casos así, y siempre con el arbitraje del jurado, único estamento autorizado para estos menesteres, se debe bajar el telón y descalificar automáticamente a esa agrupación. Pero por el simple hecho de lo que estás oyendo o viendo no te gusta, no creo que sea la postura adecuada, pienso que con levantarte educadamente y marcharte creo que es suficiente.
Es común que, aún en el Cervantes, haya voces, y algunas de ellas muy autorizadas, que sigan comentando que esta o aquella agrupación se mereció un “telonazo”. Pienso que tenemos la madurez carnavalesca y la capacidad organizativa suficiente para no llegar a este tipo de situaciones. Si consideran que en el Cervantes hay agrupaciones que se merecen una bajada de telón, es porque en preliminares algo no hemos hecho bien.
Es cierto que somos muy poquitos, y que llevamos viéndonos las mismas caras muchos años. Y que todo aquel que llegue nuevo a la fiesta debe ser recibido con la más calurosa bienvenida. Pero si queremos dar ese “saltito” de calidad en el que eternamente nos quedamos en el intento, debemos ir poniendo una base sólida, que no de lugar a estas situaciones.
¿Abrir las puertas a todo el mundo? De acuerdo. Pero no a cualquier precio. Además, aunque sea un tópico, el carnaval ni empieza ni termina en un teatro. Que para “echar el ratito” y pasarlo bien en febrero no hay que tener la agrupación deseada ni el repertorio soñado. En la calle no existen regidores de escena, ni por supuesto telones. A los que lleguen nuevos hay que explicarles cariñosamente que cantar en el “Olimpo Malagueño de las Coplas” es un privilegio no un derecho. Y los privilegios se conquistan con muchas virtudes, pero sobre todo con respeto.

1 comentario:

zeio dijo...

Querido amigo Juambe,ultimamente no hago mas que escuchar y leer, que si el nivel no es bueno ,que pasan demasiados grupos de cuestionable calidad, que la criba que se hace en preliminares es corta. Lo que me sorprende no es que lo diga un mero aficionado que compara nuestro carnaval con el de cadiz,sino que lo expreseis gente que habeis dado tanto a la fiesta y que ahora por h o por b no lo hagais. Esto es tan sencillo como dejar de hablar y ponerse el mono e intentar subir el nivel de las agrupaciones sacando comparsas y murgas ,como decis,de calidad.¡Que os habeis hecho mayores muy pronto cojones!
Un saludo de tu Sergio.